La cocina concentra más de la mitad del consumo energético en un establecimiento de Hostelería. Pero ahora, un proyecto cofinanciado por la Unión Europea ofrece informes personalizados y gratuitos para adoptar medidas eficientes.

El consumo energético de un restaurante o bar depende, en gran medida, de las dimensiones, el equipamiento y el tipo de servicio que ofrezca, pero a pesar de todo la cocina es el principal foco de consumo. En las regiones con clima cálido, esta área del local puede suponer hasta el 63% del gasto energético, mientras que en las de clima frío se eleva al 51%. Climatización e iluminación son las siguientes partidas que generan mayores consumos de energía.

Con el objetivo de lograr un consumo eficiente y una reducción del coste energético, el proyecto PYME Energy Check Up, cofinanciado por la Unión Europea, UE, a través del programa Intelligent Energy-Europe, ofrece a bares y restaurantes una calculadora energética online con la que cada establecimiento podrá obtener un diagnóstico gratuito y personalizado de su local, un informe que incluye las medidas de eficiencia que potencialmente pueden aplicarse en cada caso.

El objetivo de este proyecto europeo, coordinado en España por el Consejo Aragonés de Cámaras de Comercio y el Centro de Investigación de Recursos y Consumos Energéticos (CIRCE), es que 1.500 pymes españolas optimicen su consumo energético. Aportando los datos de consumo anual que podrán consultar en su última factura y describiendo las características del edificio y equipamiento, los bares y restaurantes sabrán si están consumiendo más energía que otros establecimientos similares, cuáles son las principales medidas que pueden implantar, su coste aproximado, los ahorros potenciales y el tiempo estimado para recuperar la inversión .

Una vez obtenidas las recomendaciones, los usuarios podrán solicitar presupuesto a través de la herramienta a proveedores especializados entre el centenar de empresas que ya han sido homologadas por el proyecto. Además, expertos energéticos del CIRCE asesorarán a través de consultorías a las 20 pymes con mayores consumos energéticos que lo soliciten.

Cómo ahorrar energía

Los establecimientos de Hostelería pueden implantar diversas medidas para minimizar su consumo energético. Las propuestas se dirigen a mejorar la eficiencia en los sistemas térmicos - calefacción y agua caliente- e iluminación, así como acciones específicas en la envolvente: fachadas y ventanas de los locales, o en el equipamiento profesional. Algunas medidas con alto grado de aplicabilidad y  elevado potencial de ahorro, son:

  • Instalación de barreras de aire en el acceso al establecimiento: estas minimizan el intercambio de calor entre el interior y el exterior ya que habitualmente en los accesos a los locales hosteleros se producen importantes pérdidas de aire climatizado (tanto frío como caliente), por ejemplo, en puertas de acceso simples o automáticas que quedan abiertas o tienen una orientación desfavorable al viento.
    La instalación de cortinas de aire o dobles puertas conlleva ahorros energéticos en la climatización, hasta del 70%, aumentando al mismo tiempo el confort de usuarios y empleados.
  • Ventilación en lugares de acceso público es necesaria para mantener la calidad del aire interior. Es importante realizar una ventilación controlada y ajustada a la ocupación de cada momento, en función de parámetros como la concentración de CO2 del interior.  Esto trae consigo importantes ahorros energéticos sin perder la temperatura de confort. Si además aprovechamos la energía del aire evacuado mediante un recuperador-intercambiador, el ahorro energético conseguido puede alcanzar el 40% del consumo en climatización.
  • Instalación de sistemas de protección solar regulables en las superficies acristaladas es una medida eficaz y rentable para reducir las demandas energéticas en refrigeración, calefacción e iluminación dependiendo de su orientación. En las fachadas de orientación sur son eficaces los elementos de sombreamiento fijos. Sin embargo, este tipo de protecciones no optimizan el aprovechamiento de la radiación solar en otras orientaciones. En estos casos lo más eficaz son los sistemas de protección solar regulables que optimizan la ganancia solar en invierno y evitan la radiación directa en verano, al tiempo que permiten un aprovechamiento de la luz natural. Estos sistemas pueden traer consigo ahorros de hasta un 50% en refrigeración, 20-25% en calefacción y hasta 50% en iluminación.
  • Equipamiento usado en cocinas, son varias las medidas que pueden aplicarse, desde la utilización de gasodomésticos —electrodomésticos que funcionan con gas natural— o electrodomésticos bitérmicos, que evitan el ineficiente calentamiento del agua con electricidad, a la regulación automática de los sistemas de extracción. La optimización de estos sistemas evita pérdidas de calor y despilfarro de energía eléctrica. La formación y el entrenamiento del personal es la base para realizar un ajuste óptimo.
    Otras opciones consisten en encender dichos sistemas de forma inteligente, mediante un sistema programado o una configuración conectada con el encendido de los electrodomésticos o quemadores de gas. Además, existen sistemas más sofisticados que ajustan automáticamente la velocidad del ventilador/es de extracción de acuerdo con las necesidades de cada instante, detectadas mediante sensores.