Las zonas ajardinadas se han convertido en espacios que invitan a la relajación y nos sirven para evadirnos.  Soñamos con disfrutar de los largos días estivales en parques y jardines, pero la realidad en el Reino Unido es otra: la mayoría de días, al caer el sol, seguimos necesitando sistemas de calefacción para calentar nuestros hogares. Para aportar una dosis de realidad, el rango medio de temperatura en la zona sur de Reino Unido durante los meses más cálidos del año, julio y agosto, oscila entre los 21º durante las horas de luz, y desciende hasta los 12º por la noche.  Raros son los meses en los que la temperatura se mantiene por encima de los 10 º durante las 24 horas del día, y mucho más raros aún los días en que estas se elevan por encima de los 20 º, mientras que solamente en 4 meses al año no se registran heladas. Y cuanto más al norte nos dirigimos, más acusado es el descenso del termómetro.

Casas con zonas acristaladas y poco aislamiento

Debido a la imprevisibilidad del clima y a nuestro afán por disfrutar del exterior, nuestras casas suelen contar con zonas acristaladas, y, por lo tanto, poco aisladas, como invernaderos, galerías o tribunas, donde, para alcanzar el confort térmico, se requiere aplicar un método diferente. Una casa bien aislada es capaz de mantener el calor en su interior, mientras que esto no sucederá en el espacio exterior. Así, para garantizar el mejor resultado posible, deberemos utilizar sistemas de calefacción que permitan focalizarse en zonas específicas. Este tipo de sistemas deben ser instantáneos y poder centrarse en dar confort térmico a personas o áreas definidas, a fin de garantizar un menor consumo de energía.

Cómo elevar la temperatura

Las bombas de calor aire-aire y las unidades de aire acondicionado de sala pueden utilizarse para incrementar la temperatura de forma rápida y en áreas delimitadas. En las paredes ocupadas por un ventanal, por ejemplo, puede instalarse estratégicamente un aparato sobre su marco superior, a fin de que actúe como cortina térmica, reduciendo a su vez el riesgo de condensación. Los sistemas de calefacción también permiten combatir los efectos de la condensación en los cristales, puesto que deshumidifican el aire cuando este pasa a través de la unidad, mantienen el aire en movimiento y hacen disminuir el punto de condensación. El sistema de calefacción principal de la casa puede configurarse como calefacción de segundo plano en estas estancias, mientras que los sistemas aire-aire son perfectos para conseguir un aumento (o descenso) rápido de la temperatura.

Viviendas modernas con sistemas de calefacción radiante

En las viviendas actuales, sobre todo en aquellas que poseen sistemas de calefacción radiante, el sistema central de calefacción se configura para calentar de manera uniforme y a una temperatura determinada toda la casa. Las variaciones de temperatura serán lentas, puesto que toda la masa térmica del suelo deberá calentarse o enfriarse en consecuencia. Sin embargo, en habitaciones ocupadas por ancianos o enfermos, puede ser necesario un sistema de calefacción más reactivo. Es posible que en estas estancias se requiera calor cuando la calefacción central normalmente todavía no se encuentra encendida, o que se necesiten temperaturas más altas que en el resto de la casa. En este caso, podría ser prudente instalar unidades de aire acondicionado en las habitaciones, puesto que no únicamente podrán proporcionar calor inmediato en invierno y refrigeración en verano, sino que también servirán para deshumidificar la habitación tras un periodo largo de ocupación.